
Jack Tramiel emigró a Estados Unidos en 1947, tras haber sobrevivido al infierno de Auschwitz. Luego de su paso por el ejército norteamericano fundó Commodore en 1958, que comenzó como una humilde empresa de reparación de máquinas de escribir en Canadá. En 1966, el negocio se orientó a la comercialización de calculadoras pero años más tarde, la feroz competencia de Texas Instruments y los fabricantes de calculadoras japoneses comenzaron a debilitar las ganancias de Commodore. La inyección de capitales permitió la compra de MOS Technology, creadores del mítico procesador 6502 y uno de los circuitos integrados de mayor relevancia en la historia de la computación. Paralelamente, Commodore continuaría perdiendo terreno en el negocio de las calculadoras. Tramiel pronto se daría cuenta que debía buscar terrenos más fértiles.
Mientras Commodore luchaba por sobrevivir, en 1977 nace la PET 2001, la primera computadora de Commodore que se había concebido para probar el 6502. Para evitar el costo de establecer una red de ventas, Tramiel tomaría una decisión clave que repercutiría en el futuro su relación con las cadenas intermediarias al vender las computadoras directamente al por mayor. Por otro lado, toda computadora necesita un lenguaje para poder programarlas. A mediados de los ´70 un nuevo lenguaje de programación había aparecido de la mano de un joven Bill Gates y rápidamente se estaba popularizando en la naciente industria de la informática para el hogar, el BASIC.